Ir al contenido principal

Entradas

Corazón y tú

Este es tu corazón. No es un reloj ni un pájaro enjaulado. (No te dejes llevar por los poetas) Es sólo un corazón Con su tejido fibroso de músculo obstinado y cierta vocación para el secreto. A veces la mano sobre el pecho indaga los latidos. Entonces mano y corazón dan miedo. Ya sabes que lo ciñen válvulas como coronas majestuosas. No es de león. Más bien palpita buey, a sí mismo obedece. Lo oirás, lo oyes, lo has oído y tú ignorarás siempre las respuestas. Mueres cada noche sobre él y al despertar auscultas su rumiar, agitados o calmos, él y tú, por el mismo temblor. Tú respiras, él cava una vez más El surco de la mansedumbre e inexplicablemente es sólo un corazón.                                             ...

NOVEDAD EDITORIAL I

En marzo reiniciamos el plan editorial de civiles iletrados. A modo de adelanto, un poema de Alejandro Michelena, uno de los autores que serán parte del lanzamiento de la nueva etapa. TALLER DEL ARTISTA Para Ricardo Prieto Buscamos el poema esta simple verdad entre la gente (palabras: murmullos en un bar con humo) poema eso que permanece luego que el polvo acumulado se mete en nuestras almas como oscuro sonido de trombones. ***** Alejandro Michelena   ( Montevideo, 1947).   Poeta, narrador, ensayista, cronista y periodista cultural.  Como poeta ha dado a conocer dos libros: Formas y Fórmulas (Editorial Libros de Granaldea, 1978) y Rituales (Editorial Siesta, Estocolmo, 1984). Sus poemas integran dos antologías significativas: Los más jóvenes poetas (Ed. Arca, 1977; compilada por la crítica Laura Oreggioni y el poeta Jorge Arbeleche) y Poesía ur...

Amecedario, Roberto Genta Dorado

Te amé con la adversa A de Amnery de Amanda de árbol abarcando alturas abismales de armarme hasta los dientes para aferrarte a mis alucinaciones ahogando amapolas arrancando adoquines de las aberturas astrales luciendo afablemente cual adiposo adicto un ajuar alacranado de alambre añejo andando por antiguas alamedas desde la B de sujetar buitres en la ladera de cierta bajeza burlada desde la banda bacanal besando beatas barriendo a bodega el bodrio espeso bucólico y brusco que me bota hacia una bóveda baja donde ensayo un largo beso  sobre nalgas bruñidas o mientras blando un brindis por tu blusa por la abertura amable y no en balde de tu blusa por la abierta C que no amé porque era de caimán caballo cocodrilo de cabalgar corriendo cauto a la caza cáustica de tu cerrojo cerrado con cieno celeste colmándome en tu cocaína pero intentando en mi cenáculo ciertamente erótico calcular el ciclo cerrado de la cicuta la cifra circundante que cl...