febrero 20, 2016

Cristina Peri Rossi, un poema de La noche y su artificio

DETRITUS



En los patios
en los aledaños
de lo que llamamos amor
siempre hay estercoleros
hojas caídas que se pudren lentamente
maceradas por el orín y la humedad

En los patios
en las cuevas
de lo que llamamos amor
siempre hay detritus
hongos venenosos
reservatorios de hulla
y huesos de antepasados
corroídos por las termites

En los patios
en las recámaras
de lo que llamamos amor
siempre hay humores antiguos
fotografías carcomidas por la lepra
rencores que apestan

y sin embargo
en los patios
en los estercoleros
en las cuevas
y recámaras
se escucha una vieja melodía
crecen flores tímidas y solitarias
y a veces
desde el fondo del abismo
surge una isla edénica o paraíso
donde habitamos brevemente

huella de la eternidad imposible

adonde quisiéramos volver


pero hemos extraviado el mapa.

No hay comentarios: